LUCHANDO CONTRA EL FRAUDE AL SEGURO EN PRIMERA PERSONA
- 29 de abril de 2024
El fraude ha sido un fenómeno arraigado en el sector asegurador desde sus inicios, especialmente en el ramo del seguro de automóviles. No se trata de un asunto trivial, sino que conlleva un impacto económico y social considerable. No solo perjudica a las compañías aseguradoras, sino que afecta a cada uno de nosotros, ya que las pérdidas económicas por fraude pueden repercutir en el coste de las primas para todos los asegurados. Cuando alguien intenta estafar al seguro, nos está estafando a todos.

DAMIÁN URDA FERNÁNDEZ
Coordinador de Operaciones Periciales en Invarat | Mobius | Saretec
En términos generales, el fraude en el seguro de automóviles se manifiesta en la presentación de reclamaciones por siniestros que nunca ocurrieron, en la exageración de los daños reclamados y, en casos de tramas organizadas, en la simulación de siniestros mediante la asociación de diversos perfiles vinculados al seguro.
En el departamento que coordino para una compañía de seguros de gran envergadura, nos enfocamos en la detección de:
- Siniestros inexistentes, que nunca ocurrieron como se afirma y suelen ser parte de actos intencionados.
- Reclamaciones exageradas, donde se rechaza parcialmente la reclamación de daños y se indemniza únicamente una parte de los mismos.
- Simulación de siniestros para reclamar lesiones, donde se finge un accidente para obtener compensación por lesiones.

Un intento de estafa por minuto
Los comportamientos fraudulentos son intrínsecos al negocio asegurador. Según datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA), se estima que en España se intenta defraudar a una compañía de seguros cada minuto. Estas prácticas constituyen uno de los principales problemas del sector, representando un porcentaje significativo del total de reclamaciones recibidas, especialmente en el seguro de automóviles.
En este contexto, es crucial comprender el concepto de “fraude”. A grandes rasgos, se puede definir como engaño o estafa. El fraude, en términos estrictos, se produce cuando el asegurado o beneficiario busca intencionalmente que ocurra un siniestro o exagera sus consecuencias con el objetivo de obtener una indemnización injusta del asegurador.
Por lo tanto, el fraude incluye todas aquellas prácticas realizadas por el asegurado o el mediador con el fin de obtener un beneficio económico a través de un siniestro declarado que no cumple con las condiciones de la póliza. Estos comportamientos delictivos pueden ocurrir en diferentes etapas de la vida de la póliza y mediante diversas metodologías, siendo las más comunes aquellas que involucran la provisión de información incorrecta, la ocultación de información o la declaración de siniestros inexistentes.

Beneficios de combatir el fraude
En nuestro trabajo de investigación del fraude, hemos logrado un ahorro económico medio de 150.000 € al año para una gran compañía de seguros (que se duplica al incluir los partes por lesiones). Además, somos capaces de determinar la probabilidad de los factores que influyen en la ocurrencia del fraude y de identificar el perfil de los asegurados que cometen estas prácticas. Esto nos permite desarrollar políticas de prevención dirigidas a ciertos perfiles de asegurados que repiten en sus intenciones de fraude.
Es un trabajo fascinante en el que tanto nuestras habilidades como peritos, como nuestros métodos de investigación, son fundamentales. Sin embargo, mantenemos estos métodos en secreto para no dar pistas… al defraudador.



