COMUNICACIÓN EMPRESARIAL: TODAS LAS VOCES DE LA EMPRESA

COMUNICACIÓN EMPRESARIAL: TODAS LAS VOCES DE LA EMPRESA


Que la comunicación es un aspecto crucial de la empresa no hace falta que lo diga su directora de comunicación: es una evidencia. Lo que ocurre es que esa posición estratégica de la comunicación se ha extendido más allá de los límites del departamento de comunicación y marketing. Cada interacción o contacto de la marca con los grupos de interés, construye nuestro relato: lo fortalece o lo distorsiona. Un correo electrónico, un saludo en persona, un apretón de manos o una conversación telefónica, actúan como escaparate de la identidad y los valores de la empresa.

comunicación empresarial

La descentralización de la comunicación implica que cada persona es representante de la marca y cada mensaje es una oportunidad para reflejar la esencia y la visión de la compañía. Además los procesos de digitalización pasan muchas veces por la automatización de mensajes. Esto obliga a un replanteamiento de cada escrito, de cada argumentario telefónico o de cada texto de las plataformas de trabajo. Se trata de revisar a través de las comunicaciones, la experiencia que viven clientes, colaboradores o cualquier otro destinatario de nuestras comunicaciones.

El relato de la marca hoy lo escribimos entre todos. Es lo que define quiénes somos y explica qué es lo que hacemos. Ahora se habla del storytelling corporativo; no importa el nombre, lo que importa es que lo que haces, piensas y dices como empresa, como marca, sea coherente hacia fuera y hacia dentro. Por eso es tan necesario dedicar tiempo a entender la empresa y a compartir el relato corporativo de la empresa.

Comunicaciones operativas como oportunidad de impactar

El proyecto de analizar y normalizar las comunicaciones que emite una empresa es tan apasionante como efectivo. En Mobius Group se realiza con la coordinación de la oficina técnica que mapea los procesos y localiza los hitos comunicativos. El departamento de comunicación interviene entonces para normalizar el lenguaje y garantizar que son coherentes con la identidad corporativa, claros, empáticos y efectivos para su propósito. ¡Ah! Y de adaptarlos a los múltiples canales que hoy, la estrategia omnicanal, exige.

¿Se firma un mensaje enviado por WhatsApp? ¿Podemos incluir emoticonos en una comunicación de trabajo? ¿Puedo cambiar la tipografía de mi firma corporativa? ¿Puedo usar esta abreviatura? Cada vez que nos paramos a analizar nuestras comunicaciones, surgen muchas preguntas a las que hay que dar una respuesta clara.

Por supuesto, requiere de la implicación del equipo responsable del proceso que son, finalmente, los que utilizarán las nuevas comunicaciones planteadas y diseñadas. Son ellos además los que nos cuentan todos los “depende” que nos permiten generar respuestas y comunicaciones alternativas.

Analizado con la experiencia de una comunicadora, cada interacción se convierte en una oportunidad para transmitir mensajes innovadores, empáticos y representativos de la empresa. Además es una ayuda importante para que, por ejemplo, las nuevas incorporaciones en los equipos, lejos de improvisar, se encuentren con una guía de comunicaciones tan útil e importante como el manual del proceso. La uniformidad en el lenguaje no solo facilita la comunicación, sino que también refuerza la cohesión y la cultura empresarial.

Automatizando mensajes

Muchos somos capaces de reconocer cuando nos escribe una máquina. En un entorno en el que la automatización de mensajes aumenta, es crucial mantener un toque personal en las interacciones con clientes y otros grupos de interés.

La automatización puede ser eficiente, pero no debe comprometer la calidad y la autenticidad de la comunicación.

Cada comunicación tiene un objetivo

Cada vez que yo escribo algo, llamo a alguien o preparo una reunión, me hago una pregunta inicial: ¿Cuál es el objetivo de esta comunicación? Y, en función de mi respuesta, argumento. Pararse a pensar en ese objetivo es importantísimo y, sin embargo, cuando se lo menciono a los equipos muchos parecen escucharlo por primera vez.

En un contexto donde la interacción humana es fundamental en todos los ámbitos, la habilidad para comunicarse de manera efectiva es una habilidad fundamental. No se trata de dominar el discurso público, sino de interiorizar la comprensión de los principios fundamentales de la comunicación, que incluyen la escucha activa, la empatía, la claridad en la expresión de ideas y la adaptación al público o contexto específico.

Al capacitar a las personas en estos aspectos esenciales, se les dota de las herramientas necesarias para establecer conexiones significativas, resolver conflictos de manera constructiva y contribuir positivamente tanto a nivel profesional como personal. ¡MERECE LA PENA!

Lorena SánchezCOMUNICACIÓN EMPRESARIAL: TODAS LAS VOCES DE LA EMPRESA