Cómo igualar el color de un coche en una reparación de pintura paso a paso
- 1 de septiembre de 2025
Cuando recogemos nuestro coche del taller después de una reparación de pintura, pendientes del coste y los tiempos, a veces no pensamos en el proceso que hay detrás de ese acabado perfecto. Así que dedicamos este nuevo Imperdible de Mobius a la impecable labor de los pintores de automoción.
Que el color repare una pieza y se funda con el resto de la carrocería no es casualidad: es fruto de un trabajo minucioso, técnico y cada vez más apoyado en la tecnología.
El mejor aliado para conseguirlo es el espectrofotómetro, una herramienta que permite a los pintores conocer la fórmula exacta del color de un vehículo.
¿Qué hace un espectrofotómetro?
En palabras sencillas, mide cómo la superficie del coche refleja y absorbe la luz. A partir de esos datos, el dispositivo traduce el color en una fórmula de mezcla precisa, que se prepara en la máquina de pinturas. De este modo, se evita depender del ojo humano, que puede fallar en matices, y se logra reproducir el tono original con rapidez y exactitud.
El proceso completo de repintado
Aunque el espectrofotómetro es clave, no trabaja solo. Igualar un color perfecto requiere seguir una cadena de pasos muy cuidados:
- Limpieza (jabo o desengrase). Antes de aplicar nada, la superficie debe quedar libre de polvo y grasa.
- Aparejo y lijado. Se corrigen imperfecciones y se genera una base uniforme para la pintura.
- Lectura con espectrofotómetro. El pintor mide el color real del vehículo, ajusta la fórmula y prepara la mezcla. Aquí se recomienda:
- Revisar si el coche fue repintado antes.
- Limpiar y pulir la zona a medir.
- Calibrar el aparato cada pocos días.
- Aplicación de la pintura. Se dan capas finas y uniformes en cabina presurizada.
- Barnizado final. Aporta brillo, profundidad y protección contra rayos UV o arañazos.

¿Por qué es tan importante?
- Precisión y rapidez: menos pruebas y errores.
- Ahorro de material: menos pintura desperdiciada.
- Acabado perfecto: sin diferencias visibles entre piezas.
- Mayor satisfacción del cliente: el coche vuelve a lucir como nuevo.
Una tecnología que marca la diferencia
En un mundo donde cada año aparecen nuevas tonalidades y acabados, el espectrofotómetro se ha convertido en una herramienta indispensable para los talleres.
Gracias a él, podemos confiar en que el repintado se realizará con la misma calidad que en fábrica, y valorar aún más el trabajo minucioso de los profesionales de la pintura en la automoción.



