Business Intelligence para matar, resucitar o desarrollar tecnología

Business Intelligence para matar, resucitar o desarrollar tecnología


He sido un apasionado de la tecnología desde que, siendo un niño de 5 años, me crucé con un ordenador. He vivido en primera persona como hemos pasado de los 8 bit y los 8 colores del Spectrum a la era de la computación cuántica, la Inteligencia Artificial, las realidades inmersivas y la conducción autónoma. Un viaje al que aún le queda mucho camino por hacer y que espero seguir viviendo.

Cada empresa y cada proyecto requiere de la tecnología que mejor se adapte a sus circunstancias. No hay buenas o malas tecnologías. Lo que hay son buenas o malas decisiones. Y en cada momento el análisis es distinto. Hay que saber cuándo decir “sí”, pero también es muy importante saber cuándo hay decir “no”.

Por mi formación y experiencia profesional, he vivido este apasionante viaje evolutivo profesionalmente desde dentro. Una gran suerte sin lugar a duda. En mi propósito profesional he combinado tanto las ganas de colaborar al crecimiento de la tecnología como a impulsar su penetración en la sociedad; siempre, para servir a su cometido. Y es que la tecnología no se puede entender por sí misma si no está alineada con los intereses del ser humano, y sobre todo, de los negocios que son los que tienen la fuerza para hacerla crecer. Negocios y tecnología no se entienden por separado en el año 2024; el uno sin el otro no tiene sentido.

Algo tan simple de decir y entender, no es fácil llevarlo a la práctica. En muchas ocasiones me he encontrado con empresas que hacen un uso excesivo de una tecnología que no está realmente bien justificada. En otras, me he encontrado con una gran resistencia al cambio: o apenas se usa la tecnología o se usa alguna que está muy desfasada. Lo primero suele pasar porque nos dejamos caer en modas pasajeras, en ocasiones por presiones externas; y, en otras, por un desconocimiento general que nos hace pensar que la tecnología por sí misma nos va a resolver los problemas (expectativas que superan a la realidad). Lo segundo suele suceder cuándo nos instauramos en nuestra zona de confort, y consideramos que si las cosas funcionan bien hasta ahora… ¿para qué cambiarlas?

Business Intelligence

En Mobius Group estamos inmersos en el proyecto de escalar a nivel mundial. Esto nos ha sacado definitivamente de nuestra zona de confort  para seguir impulsando un cambio constante enfocado a crecer con eficiencia.

Es una decisión muy valiente dedicar tiempo y recursos a impulsar con responsabilidad el match de la tecnología con cada hito del proceso, en nuestro caso, en los distintos procesos que la gestión de una flota de vehículos exige. Desde la oficina técnica que hemos creado, ahora mismo estoy analizando cómo alinear la tecnología con el negocio mediante Business Intelligence y la búsqueda de unos procesos altamente eficientes. Enfrentarse de cara a la mejora e invertir en el cambio, es un camino valiente y es el que mejor conduce al éxito. Nuestra oficina técnica de procesos se ha convertido ya en un área estratégica para Mobius Group y sus unidades de negocio.

Como gran tecnólogo que soy y “early adopter”, me duele ver como tecnologías que son espectaculares y que tienen un gran futuro y recorrido, se han puesto en manos de un público general antes de estar, en mi opinión, lo suficientemente maduras. ¿Cuál es el resultado? Pues que en ocasiones prácticamente se “mata” a la tecnología al no cumplir con las expectativas que tenía el usuario.

¿Alguien ha dicho “Metaverso” o “Realidad Virtual” por ejemplo? Sin lugar a duda, acabarán triunfando (Apple saca en este mes sus gafas de “Apple Vision Pro” que marcarán un antes y un después), pero el éxito tardará más por un uso previo, no muy responsable, de la tecnología.

Se debe invertir mucho más en el I+D de cada nueva tecnología; pero aún más importante es invertir en ver cómo va a servir la tecnología a las personas y a las empresas. No vale la tecnología por la tecnología. Aquí hay que reconocer que Apple lo hace muy bien. No son punteros en tecnología y casi siempre sacan al mercado productos o software que ya existían desde hace años; pero le aportan los casos de uso que nadie supo darles antes. No pretenden ser los primeros en usar nada, pero sí los mejores. Y casi siempre les sale bien.

Ahora estamos en el auge de la Inteligencia Artificial, con la que llevo trabajando desde mi época universitaria en “silencio”, y que hace poco más de un año se puso de moda (¿alguien ha dicho “ChatGPT”?). Y como está de moda hay que usarla en todo. ¡Error! La gran diferencia es que en esta ocasión puede suceder al revés de lo que comentaba antes: que esta vez sea la tecnología la que nos “mate” a nosotros. Al final es lo mismo: un uso irresponsable y desalineado de las necesidades.

IA

Con la Inteligencia Artificial, es más importante que nunca saber cómo y para qué la queremos usar. Y esas preguntas hoy apenas están contestadas. Pero la tecnología ya está ahí fuera para el uso de todo el mundo. Otro error bajo mi personal punto de vista.

Seguiremos trabajando por aquella tecnología que permite hacer a las empresas más competitivas, siempre haciendo un uso tan responsable como eficiente. ¡Ah! Y al servicio de las personas.

Seguiremos informando.

Lorena SánchezBusiness Intelligence para matar, resucitar o desarrollar tecnología